Día Mundial de la Osteoporosis

Cada 20 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Osteoporosis, una iniciativa impulsada por la International Osteoporosis Foundation (IOF) con el objetivo de sensibilizar sobre una enfermedad que constituye uno de los grandes problemas de salud pública de nuestro tiempo.
La osteoporosis es conocida como una epidemia silenciosa: afecta a más de 500 millones de personas en todo el mundo y, con frecuencia, permanece sin diagnosticar hasta que aparece su consecuencia más grave: la fractura por fragilidad.
Cada año se producen más de 37 millones de fracturas por fragilidad en personas mayores de 55 años, lo que equivale aproximadamente a 70 fracturas cada minuto. A partir de los 50 años, se estima que una de cada tres mujeres y uno de cada cinco hombres sufrirán una fractura por fragilidad a lo largo del resto de su vida.
La magnitud del problema resulta especialmente preocupante. Las fracturas osteoporóticas en mujeres mayores de 50 años son más frecuentes que el cáncer de mama, y las hospitalizaciones relacionadas con la osteoporosis superan, en determinados grupos de edad, a las ocasionadas por enfermedades como la diabetes, el infarto de miocardio o el cáncer de mama. Además, únicamente alrededor de un tercio de las fracturas vertebrales llegan a diagnosticarse clínicamente y, si no modificamos la tendencia actual, se prevé que las fracturas de cadera prácticamente se dupliquen para el año 2050.
Sin embargo, uno de los datos más alarmantes es que hasta el 80 % de las personas que sufren una fractura por fragilidad no son posteriormente diagnosticadas ni tratadas de la osteoporosis subyacente.
Cada fractura por fragilidad debe entenderse, por tanto, como una oportunidad para prevenir la siguiente.
Desde la Sociedad Andaluza de Traumatología y Ortopedia (SATO) queremos aprovechar esta jornada para recordar que los traumatólogos desempeñamos un papel fundamental no solo en el tratamiento quirúrgico de estas fracturas, sino también en la detección de los pacientes de alto riesgo, la prevención secundaria y la coordinación de su tratamiento integral.
Resulta imprescindible avanzar en la identificación precoz de los pacientes con elevado riesgo de fractura y promover la implantación de Unidades Coordinadoras de Fracturas o Fracture Liaison Services (FLS) en nuestros hospitales. Estas unidades permiten establecer circuitos asistenciales coordinados para que una fractura por fragilidad no quede limitada al tratamiento del episodio agudo, sino que desencadene también el estudio y tratamiento de la enfermedad responsable.
Pero la prevención no comienza después de la primera fractura. La salud ósea debe cuidarse desde edades tempranas y a lo largo de toda la vida, mediante hábitos de vida saludables, ejercicio físico, una adecuada nutrición y, cuando esté indicado, una correcta evaluación y tratamiento farmacológico.
Como señaló el profesor Nicholas Harvey, presidente de la International Osteoporosis Foundation:
“Tenemos el conocimiento, las herramientas y los tratamientos. Lo que falta es el compromiso para actuar”.
Desde la SATO queremos sumarnos a ese compromiso.
Detectemos la osteoporosis. Tratemos al paciente. Prevengamos la siguiente fractura.
Porque detrás de cada fractura hay mucho más que un hueso roto: hay pérdida de autonomía, deterioro de la calidad de vida y un riesgo real de nuevas fracturas.
Actuemos entre todos para frenar esta epidemia silenciosa.
Dr. Manuel Mesa Ramos
Coordinador Grupo Estudio SATO Ortogeriatría
Dr. Plácido Zamora Navas
Presidente SATO
